| UNA
TARDE DE ENSAYOS EN OIARTZUN
SI
Donostia es la ciudad a la que siempre vuelve, si Londres es su segunda
casa, Oiartzun es uno de los lugares donde más tiempo pasa Mikel
Erentxun. Y es que es en esta localidad donde el músico tiene su
sala de ensayos.
A
la vista de los paseantes se trata de un garaje más de un polígono
industrial, pero una vez se pasa el umbral de la puerta se respira música
por los cuatro costados. En la parte superior, a la que se accede por unas
escaleras llenas de discos de oro, se encuentra la zona de descanso, donde
conviven un sofá, una mesa de arquitecto, libros y discos. En la
primera planta, la de trabajo, no cabe un alfiler entre la batería,
las guitarras, los amplificadores y las partituras.
Allí
se reúnen Rubén, Manolo, Rufo y Mikel, los miembros de la
banda, para ensayar. "No tenemos nada establecido, lo hacemos sobre la
marcha. Ayer (por el miércoles), por ejemplo, estuvimos todo el
día y hoy (jueves) sólo un rato", explica Manolo, el bajista.
Después
de que todos los músicos preparen sus equipos, comienzan los primeros
acordes. Suena bien. Pero al término del primer tema todos comentan
los errores cometidos, y cada uno sabe perfectamente en qué ha fallado.
Es el turno de la segunda canción, para lo que Rubén cambia
de amplificador. No les convence el sonido.
Y
así, una y otra y otra hasta conseguir el sonido perfecto gracias
a la complicidad, que es total, entre los cuatro. Una mirada basta para
comunicarse.
Fallo
multiplicado por cuatro
Los
cambios de guitarras se suceden y las páginas de las partituras
van y vienen. Hay que dejarlo todo listo porque en los próximos
días "tenemos varios bolos y el público espera un buen concierto",
apuntan. Finaliza la cuarta canción de la tarde y todos sonríen
con el último acorde. "Si en todos los conciertos nos pasa lo mismo
que ahora sería perfecto. Nos hemos equivocado los cuatro justo
en la misma parte de la canción", comenta Erentxun. De este modo,
El corredor de la suerte echará a andar después de muchas
tardes de ensayo en Oiartzun.
Reportaje
realizada en Noticias de Guipuzcoa el 24 de Septiembre de 2006
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