"CON
MI NUEVO DISCO DOY CARPETAZO DEFINITIVO A MI PASADO; ES UN TRABAJO COHERENTE
CON MI EDAD"
oiartzun
¿Por
qué ha optado por un disco doble?
El
argumento principal es que tenía muchas canciones y desde el principio
tomé la decisión de que tenía que ser un disco doble
porque iba a ser incapaz de limitarlo. Tiene dos vertientes, una más
eléctrica y otra más acústica y no quería elegir.
¿Se
siente más tranquilo al saber que va a poder incluir más
canciones?
La
verdad es que siempre he tenido un problema: he tenido muchas más
canciones de las que después aparecían. Eliminar temas de
un disco es doloroso y, aquí, proporcionalmente también.
Además, un disco doble te llena más porque te permite hacer
cosas diferentes, no tiene que ser tan coherente. Y como autor es un premio
extra.
¿No
tiene miedo de saturar al público?
Un
disco doble no es algo habitual y menos hoy en día. Es un formato
poco comercial y tuve que convencer a todo el mundo. La compañía
no lo veía y si el disco hubiera sido sencillo comercialmente hubiera
sido mejor.
¿Cuándo
se está en condiciones de exigir a la discográfica?
Después
de muchos años, de muchos discos de éxito y de confianza
mutua. Yo confío en ellos cuando me dicen que una canción
no va a funcionar y ellos confían en mi cuando les digo que me hagan
caso.
¿Y
el mito de la compañía censora?
La
compañía es un poco cortapisa. Pero soy bastante afortunado,
tengo bastante libertad, aunque no al 100% como lo tuve con Duncan Dhu.
Aún así, no me puedo quejar porque conozco artistas que están
muchísimo peor.
¿A
qué se debe esa diferencia?
Duncan
Dhu era enorme y vendíamos muchísimo hiciésemos lo
que hiciésemos y, por otro lado, nuestra compañía
de discos era independiente, no tenía que dar cuentas a nadie. Ahora
mi discográfica está absorbida por Warner y en última
instancia deciden en América, donde abren el ordenador para ver
cuánto he vendido. Eso es lo que hay.
¿Cómo
definirías este trabajo?
Es
un trabajo que no tiene nada que ver con los anteriores. Con este disco
doy carpetazo definitivo a mi pasado. Empieza una nueva vida en cuanto
a letras, a la actitud a la hora de cantar, a la producción... Es
mucho más adulto, más coherente con mi edad. Es algo que
ya empecé con Ciudades de paso . Emocionalmente es un disco muy
distinto, es mucho más honesto. Creo que es un álbum que
va a marcar un antes y un después en mi carrera.
¿A
qué se refiere con un cambio de actitud a la hora de cantar?
Quiere
decir que estoy cantando en un registro de voz distinto. Quizá,
en discos anteriores cantaba en registros en los que no me sentía
cómodo y ahora le doy más importancia a la comodidad que
al efecto logrado. Además, se me está transformando la voz,
la tengo un poco más rota y, en ese sentido, me he encontrado con
sorpresas muy agradables. No sólo canto, interpreto.
¿Cuál
es su canción favorita?
Vocalmente,
Lifting . Es una canción de la que estoy muy orgulloso. Asimismo,
hay otras tres o cuatro en las que me he descubierto en una tesitura nueva.
Cada vez tengo menos voz pero creo que cada vez es más interesante.
Es como Bob Dylan, que tiene menos voz pero tiene un background detrás
que se nota.
¿Y
en cuanto a las letras?
Ya
tengo 41 años. Empecé a escribir El corredor de la suerte
con 40 y con esta edad las inquietudes son otras. Las letras son también
una continuidad a un trabajo que ya había comenzado con Ciudades
de paso . Son canciones mucho más cotidianas. Hay tres o cuatro
con una cierta carga social, casi son canciones protesta y eso es algo
totalmente novedoso en mí. Mi universo siempre ha girado en torno
a las relaciones de pareja, el amor y en este disco hay cosas que no tienen
nada que ver con eso.
¿Cuáles
son sus inquietudes ahora?
Hay
canciones que hablan de la pena de muerte, del paso del tiempo, de las
revueltas juveniles, de la desgana que hay en la juventud, de la falta
de ideales... Cosas que hasta ahora no me interesaban o, al menos, no para
escribir una canción.
Después
del éxito de Duncan Dhu, ¿se ha relajado o cada nuevo disco
es una prueba de fuego?
Más
bien lo segundo. Además, el mercado español es bastante ingrato.
No es igual que en países como México, en los que uno puede
vivir de rentas durante mucho tiempo. Aquí puedes vender un millón
de discos y del siguiente trabajo no vender nada. No sirve tener apellidos
ilustres o haber pertenecido a una banda célebre. Hay que demostrar
que cada disco es un buen trabajo. La gente no es tonta.
¿Ha
conseguido sacudirse el 'peso' de Duncan Dhu?
No
es algo que me moleste. No reniego de Duncan Dhu porque hasta hace poco
era presente. De hecho, considero que este es mi segundo disco en solitario
porque los tres primeros todavía estaban dentro del universo de
Duncan Dhu. Las dos aventuras seguían coexistiendo. El grupo se
disolvió hace dos años y ahora sí que estoy completamente
libre. Por otro lado, nunca he sentido la necesidad de tener que quitarme
esto como un lastre. Evidentemente Duncan Dhu tenía más público
porque vendía más discos, pero yo sé que mi público
ahora me prefiere a mí antes que a Duncan y cuando toco canciones
de Duncan no les hace mucha gracia.
¿Qué
diferencias hay entre los públicos?
El
público de ahora ha crecido. Es mucho más adulto, tiene entre
20 y 30 años y es absolutamente mixto. El público fan femenino
lo perdimos ya con Duncan Dhu. Creo que ahora Duncan Dhu tiene un público
más adulto que el mío, y en los últimos años
del grupo el público era también el que podía comprar
a Los Secretos o Presuntos Implicados, gente treintañera. Yo llego
a unas personas más jóvenes, pero siempre por encima de los
20 años.
¿Ha
tenido alguna vez la sensación de rutina?
Afortunadamente
no. Este es mi séptimo disco en solitario y el 17 ó el 18
en total. Cada disco es un reto. Nunca he hecho dos iguales. Voy cambiando
de músicos, de productor, este, por ejemplo, lo he producido yo.
Todos tienen algo nuevo y éste es el que más tiempo me ha
costado escribir y grabar. He llevado yo el peso de la producción,
lo he interpretado, lo he compuesto, es un disco doble. El trabajo ha sido
enorme, agotador y me gustaría tomarme un descanso. Mi siguiente
disco no lo produciré yo, seguro, y tampoco será doble.
¿Cómo
ha sido el trabajo como productor?
Es
algo que me apetecía hacer. El año pasado produje a un grupo
de Madrid, Los Galván, y me gustó la experiencia. Me encantaría
dedicarme a ello en el futuro. Creo que ahora controlo más, que
sé en qué consiste una producción. Aunque ahora mismo
soy productor sin trabajo porque todavía nadie ha llamado a mi puerta
para que le ofrezca mis servicios.
¿Y
dejaría de cantar?
No
creo que pueda dejar nunca de cantar pero sí siento que, según
me vaya haciendo mayor, los discos irán más espaciados, dedicaré
más tiempo a hacer otras cosas, entre ellas, escribir canciones
para otra gente o producir.
Entrevista
realizada para Noticias de Guipuzcoa el 24 de Septiembre de 2006
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