TE
DEJAS VER
por
Iratxe de Arantzibia
Cerca
de 400.000 copias, cuatro discos en solitario y más de 50 canciones.
Estos datos son la mejor carta de presentación del músico
donostiarra Mikel Erentxun, que acaba de editar un nuevo disco en solitario:
"Te dejas ver". Aunque, quizás, no sea necesario presentar a una
de las mitades de ese grupo llamado Duncan Dhu.
Pese
a llevar más de 15 años en el panorama de la música,
demuestra una timidez inusual, sólo disimulada por las tablas ante
preguntas de todo tipo. Su nuevo disco "Te dejas ver", el giro americano
y la alargada sombra del héroe escocés Duncan Dhu, son algunos
de los temas sobre los que reflexiona Mikel Erentxun en esta entrevista
para Tierra Trágame.
Explícanos
tu nuevo disco.
"Te
dejas ver" es el cuarto disco que grabo fuera de Duncan Dhu, y tiene muchas
diferencias en relación a los trabajos anteriores. La primera es
que el disco se grabó en América con producción americana,
y posee un sonido más dulce. Además, se incluyen otros instrumentos
como pedal steel, dobro y mandolina que le dan ese punto country al disco.
Creo que marca una diferencia significativa con los anteriores álbumes
de influencia británica. Otra diferencia es a nivel de textos, ya
que este álbum es más optimista. Con este disco empiezo un
nuevo ciclo.
¿Cómo
surgió la idea de grabar en Estados Unidos?
Quería
romper con el pasado y tratar de hacer algo distinto. Contacté con
músicos americanos que no tuvieran nada que ver con mi pasado musical.
Me pareció como empezar de nuevo.
Tienes
colaboraciones sonadas.
El
productor y batería ha sido Fred Maher, que ha trabajado con músicos
de la talla de Lou Reed, Mathew Sweet y Lloyd Cole. Dave Embry se ha encargado
del bajo, Rusty Anderson de las guitarras y Greg Leisz del pedal steel.
Y el teclado ha corrido a cargo de un habitual: Joserra Senperena.
¿Cómo
ha resultado el trabajo entre músicos neoyorquinos y vascos?
La
verdad es que he tenido mucha suerte en todos mis discos con la gente con
la que he trabajado. Enseguida se ha creado el feeling suficiente como
para trabajar y no hacerme sentir a mí, como el cantante y ellos
los músicos. Todos formábamos una banda.
¿Este
disco es un álbum más maduro?
Hasta
la fecha es el disco más maduro, más adulto. Si lo escuchas,
notas la tranquilidad. No hay ese nervio de otros discos anteriores. Es
un álbum más acorde a mi edad y a mi estado emocional. Un
disco siempre es un reflejo del autor; yo ahora mismo me siento muy a gusto.
Por eso me ha salido un trabajo más tranquilo, a diferencia de "Acróbatas",
que era un disco lleno de incertidumbres.
Jugando
con el título del disco, ¿se deja ver Mikel Erentxun?
Sí,
muchísimo, por lo menos en el disco, fuera no tanto. Casi todas
las canciones hablan de mí; casi se me puede hacer una autopsia
escuchando canción a canción.
¿De
dónde surge esa influencia anglófila en toda tu música?
He
nacido musicalmente con los Beatles. Donosti siempre ha mirado hacia fuera.
A principios de los 80, se traía mucha música de Londres
y siempre había un hermano que nos traía discos. Además,
se da la circunstancia de que la mayoría de los grupos de San Sebastián,
como La dama se esconde, 21 japonesas o Duncan Dhu, tienen influencias
de fuera. Es un hecho curioso, pero es así.
¿Supone
un lastre Duncan Dhu para las carreras en solitario de Diego y tuya?
No,
en absoluto. No es ningún lastre. Yo sigo perteneciendo a Duncan
Dhu, canto alguna de sus canciones en mis conciertos, y hablo normalmente
del grupo. De entrada, no se puede competir con él, porque es más
importante que Diego y yo. Nuestras carreras en solitario no llegan a Duncan
Dhu; es un grupo con mucho peso. Es absurdo tratar de competir con ello.
¿Vuestras
aventuras en solitario perjudican a la imagen del grupo?
Yo
creo que se enriquece. De entrada, para que exista un grupo, tiene que
haber buena relación personal. El hecho de que Diego y yo tengamos
nuestras separaciones nos viene bien. Ahora nos llevamos mucho mejor; cuando
trabajamos juntos, lo hacemos porque realmente nos apetece. Sale ganando
el grupo, porque los discos son más interesantes.
¿Qué
diferencias hay entre la música de Duncan Dhu y la de Mikel Erentxun?
Realmente,
no es grande la diferencia; es más una forma de trabajo. Cuando
estoy con Duncan Dhu, comparto todo con una persona, y cuando estoy solo,
decido yo todo. A veces, me apetece compartir, otras no. Musicalmente,
"Te dejas ver" es el disco más duncandhuniano que he hecho. Tanto
el grupo como yo hacemos pop-rock; quizás yo he experimentado más.
Mis canciones son más sofisticadas.
Después
de 15 años en el panorama musical donostiarra, ¿consideras
que Duncan Dhu es un icono de San Sebastián?
Nunca
hemos tenido esa sensación, porque en Donosti es donde menos éxito
hemos tenido, donde menos gente va a los conciertos, donde menos discos
hemos vendido. En el único sitio donde no me paran por la calle
es en Donosti, quizás porque, como me han visto siempre, les da
menos morbo. Por ejemplo: el Ayuntamiento como institución, nunca
nos ha reconocido nada y nunca nos ha empleado para nada.
En
un mundillo donde triunfan las baladas de Alejandro Sanz y los despropósitos
de Tamara, ¿cómo ves el panorama musical actual?
Gracias
a Dios me mantengo al margen del aspecto más cutre, que no merece
la pena ni comentarlo. Es una muestra de la España más profunda,
que se apunta a ese tipo de cosas. Luego, está Alejandro con unas
ventas muy importantes, Estopa y otra serie de bandas de moda. Quizás
los grupos ahora venden mucho más que hace 10 años. Cuando
alguien triunfa, se hace muy grande; de alguna manera, es malo porque no
hay hueco para nadie más.
Entrevista
realizada el 14 de Diciembre de 2000.
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